¿Quién paga los daños por agua del piso de arriba?
Depende de dónde esté el origen de la filtración. Si la avería está dentro de la vivienda del vecino (una lavadora, una tubería privativa, un radiador), responde el seguro de hogar de ese vecino. Si la avería está en una zona o instalación comunitaria (bajantes, tuberías generales, cubierta), responde el seguro de la comunidad de propietarios.
El primer paso, en cualquier caso, es documentar el daño: fotografías con fecha, presupuesto o factura de la reparación, y si es posible, un parte de la avería firmado por el vecino o por el administrador de la comunidad. Sin esta documentación, cualquier reclamación posterior es mucho más débil.
Notifique el siniestro a su propia aseguradora, aunque el daño no lo haya causado usted. Muchas pólizas de hogar incluyen cobertura de «daños por agua recibidos», y su propia compañía puede gestionar la reclamación contra el vecino o la comunidad en su nombre. Es la vía más rápida en la mayoría de los casos.
Si el vecino se desentiende o su aseguradora no colabora, puede reclamar directamente a la aseguradora del causante. Para eso necesita saber qué compañía tiene contratada, algo que el propio vecino o el administrador de la comunidad están obligados a facilitar.
Cuando la comunidad de propietarios discute si el origen es privativo o comunitario, conviene un peritaje independiente. Es habitual que cada aseguradora defienda la interpretación que menos le cuesta, y un informe pericial neutral suele ser lo que desbloquea la reclamación.
Tenga en cuenta el plazo para reclamar. Si reclama directamente al vecino, o a su aseguradora mediante la acción directa que permite la ley, el plazo es de un año desde que conoció el daño (artículo 1968.2 del Código Civil). Es un plazo corto, pero se puede interrumpir enviando una reclamación formal — un burofax —, que lo reinicia por completo. Por eso el primer paso, aunque todavía no tenga toda la documentación, es formalizar la reclamación cuanto antes.
Actúe cuanto antes: cuanta más documentación reúna nada más ocurrir el daño, más fácil es demostrarlo, y con un burofax de reclamación puede proteger su derecho mientras prepara el caso con calma. Podemos ocuparnos de la reclamación; la consulta tiene un coste asequible.
