¿Qué hago si el seguro no se hace cargo del siniestro?
Si la aseguradora le ha denegado un siniestro, lo primero es pedirle por escrito el motivo exacto de la denegación. La compañía está obligada a justificarlo, y esa justificación es la que determina el siguiente paso.
Las denegaciones más habituales se apoyan en alguno de estos motivos: que el hecho no está cubierto por la póliza, que se considera una exclusión, que falta documentación o que se alega mala fe en la declaración del riesgo. En muchos casos, la aseguradora aplica la exclusión de forma más amplia de lo que el contrato permite, y ahí es donde una reclamación bien fundamentada cambia el resultado.
Revise la póliza antes de nada. No las condiciones generales que le mandaron por correo, sino las condiciones particulares que usted firmó. Ahí figura lo que realmente contrató, y con frecuencia cubre más de lo que la aseguradora reconoce al denegar.
Presente una reclamación formal. No basta con una llamada. Debe quedar constancia escrita, dirigida al departamento de reclamaciones de la aseguradora, exponiendo por qué considera que el siniestro sí está cubierto. La aseguradora tiene un plazo de un mes para responder.
Si no responde o la respuesta no le convence, puede acudir a la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP). Es un trámite gratuito y, aunque no es vinculante para la aseguradora, suele destrabar reclamaciones que se han quedado paradas sin justificación.
Tenga en cuenta el artículo 20 de la Ley de Contrato de Seguro. Si la aseguradora tarda injustificadamente en pagar o rechaza el siniestro sin causa razonable, tiene derecho a intereses de demora, que pueden llegar a ser muy superiores al interés legal del dinero.
No deje pasar el tiempo: la acción para reclamar a la aseguradora prescribe a los dos años en los seguros de daños (artículo 23 de la Ley de Contrato de Seguro). Cuanto antes revisemos su caso, más opciones tiene. Podemos ayudarle con la reclamación; la consulta tiene un coste asequible.
